La verdadera razón por la que migran los hondureños

Sería correcto decir que Melvin Gómez, un joven de 22 años, salió huyendo de la que se conoce como la ciudad más violenta del Mundo, San Pedro Sula, en Honduras.
Donde constantemente ocurren enfrentamientos entre las famosas pandillas MS 13 y Barrio 18.

El joven salió rumbo a Los Estados Unidos formando parte de la primera caravana de migrantes que marchaba hacia el norte. Pero el motivo que realmente lo impulsó a emprender ese duro viaje, no fue la constante amenaza de pandillas, sino la falta de oportunidades económicas.

“Yo le dije que no se fuera”, dijo Melvin Gómez Sr., cuyo hijo fue el primero en morir en la caravana de migrantes cuando se cayó de la parte trasera de una camioneta el mes pasado en el sur de México.

Pedro Gómes hijo, falleció una semana antes de su cumpleaños número 22, el muchacho ya había perdido toda esperanza en su país.

“Pero él me dijo ‘Mira, papá, yo no tengo empleo, tú tampoco. Mira las condiciones en que vivimos. Quiero comprarte una casa, quiero comprarte un automóvil. Yo quiero que salgas de este lugar donde vivís”, recordó el afligido padre mientras se limpiaba las lágrimas fuera de su casa, a pocos metros de su hijo muerto dentro de un féretro.

En el lapso de los últimos 20 años, en el marco de la migración desde Honduras se ha analizado principalmente a los elevados índices de violencia, que lo han convertido en uno de los países más peligrosos del mundo, pero pese a toda la problemática, lo que realmente hizo migrar a las personas fueron una serie de deterioradas condiciones socioeconómicas, que comenzó como un par de decenas de personas y que pronto se convirtió en un éxodo masivo.

Los hondureños huyen a menudo de una perspectiva económica que los oprime cada ve más grave de un clima político que ha sofocado a cualquier esperanza de cambio.

“Al final solo hay dos condiciones que hacen que las personas migren”, dijo Ismael Zepeda, un economista del grupo de expertos local FOSDEH. “La condición socioeconómica y la condición social que es la violencia. En este caso las condiciones socioeconómicas sí son las más predominantes”.

No son sólo los desempleados quienes huyen de Honduras, “Aún personas con empleo se sumaron a la caravana”, añadió Zepeda, entes de mencionar un ejemplo de decenas de personas que trabajaban en una de las fábricas más grandes de Tegucigalpa y que se unieron a la caravana.

La causa yace en una parte en que pese al porcentaje de ingreso, Honduras cuenta con el precio más alto de la canasta básica de alimentos en Toda Latino América; poco más del 100%.

En otras palabras, el precio de la canasta básica es más elevado que el salario de un hondureño. Así lo explicó Francis Madrid, de 43 años, quien dijo que esa fue la razón real por la que decidió migrar, mientras descansaba junto a la caravana en Tapachula, México.

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