Ver oír y callar las marcas del mal en El Salvador

Ver Oír y Callar recordatorio del poder de las pandillas

En este articulo queremos explicar que significan para un salvadoreño estas palabras “Ver Oír y Callar”. Quizá en otros países sean un símbolo de madurez y sensatez pero en El Salvador evoca terror.

Foto. Elsalvador.com

Las pandillas que se han apodera de gran parte del territorio nacional imponiendo su ley adoptando ese lema. En paredes de casas o muros vemos como esas palabras se repiten una y otra vez a lo largo y ancho de El Salvador.

Las pandillas comenten crímenes a plena luz del día, cuando las autoridades llegan a la escena e intentar recabar información. Nadie vio nada, nadie sabe nada, todos prefieren alejarse sin dar declaraciones.

Y no es para menos los sanguinarios pandilleros han amedrentado a la población entera a base de violencia.

Familias han tenido que mudarse de sus casas de un día para otro, en muchas casos solo con lo puesto. Cuando las pandillas suponen tener un soplón en su barrio y lo identifican. Dejan cartas o llegan físicamente a exigir su retirada de lo contrario amenazan con quitarles la vida.

El poder de las pandillas

Estas amenazas no son tomadas a la ligera, ya que estos delincuentes son capaces de atrocidades. Es por ello que se prefiere dejar todo atrás e intentar iniciar de nuevo para proteger la vida.

Los niveles operativos de estas estructuras delictivas a ido en aumento mes a mes año a año. Pero los pactos con políticos ha sido el punto de inflexión para consolidar su poder.

Esos placasos (Como los pandilleros los llaman) son un símbolo de su poder en las comunidades. Si la pandilla decide pintar en la pared de una casa, los propietarios no pueden oponerse ya que su vida corre peligro

Ver Oír y Callar es de un recordatorio a diario a los lugareños de que ellos son los dueños y la ley en ese lugar. Las autoridades tienen programas donde participan reos, militares y policías para borrar esos grafitis.

No tarda mucho tiempo cuando ya están nuevamente pintadas esas palabras. Las pandillas se han consolidado con la venia de la corrupción política a todos los niveles.

Si, es lamentable que lo que para nuestros antepasados era una frase que evocaba sensatez y respeto hoy sea usada por delincuentes. Y para callar crímenes en contra de la misma población.

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